15.3.08

Nuevo vocabulario

¿Nunca os ha pasado que os quedáis dormidos en medio de una reunión y no sabéis exactamente cuánto tiempo habéis estado dormidos?. ¿Cuánto me he perdido?¿He tenido los ojos cerrados demasiado tiempo?¿Lo habrá notado el cliente?¿Me van a despedir?... Todo eso es lo que pasa por tu cabeza en el momento en que recuperas la conciencia.

A mí me ha pasado varias veces, pero hasta hoy no sabía que el fenómeno estaba tipificado médicamente y tenía nombre: microsleep (no confundir con microslip, que sería lo más opuesto a unos boxers).

Lo he oído hoy por la radio, mientras me preparaba la comida, y como me ha picado la curiosidad, pues lo he buscado por Internet:
http://en.wikipedia.org/wiki/Microsleeps

Parece ser que uno de los orígenes de los microsleeps es la falta de sueño (en mi caso, lo confirmo, las juergas nocturnas son contraproducentes si al día siguiente tienes reunión con un cliente, aunque podría ser que tuviera narcolepsia, nunca se sabe). Evidentemente, son extremadamente peligrosos cuando conduces, así que ya sabes, si duermes, no conduzcas.

Secreto

Este martes pasado un nuevo amigo me hizo una confidencia personal y luego me pidió que no se lo contara a nadie. Descuida, le dije yo, no se lo diré a nadie.

Ayer quedé con S. Como está mucho mejor de salud, otra vez pude explicarle todo lo que me ha estado pasando estas semanas, todo explicado en pequeños flashbacks, salpicados aquí y allí por lo que pienso al respecto o con preguntas sobre cuál pueden ser mis motivaciones o cómo debo proceder en el futuro.

Estuve tentada un par de veces a contarle el secreto del martes, puesto que me influye en las decisiones que estoy tomando, pero al final no lo hice. Y no lo hice a pesar de que pensé que mi nuevo amigo jamás se enteraría (y al fin y al cabo, que tampoco somos tan amigos, y que S sabe prácticamente todo sobre mi vida actual). ¿Me estaré volviendo discreta?

14.3.08

¿Mala?

Vuelvo a las andadas con la cama y últimamente otra vez me cuesta dormir de un tirón (pensé que había mejorado, pero parece ser que no). Esta semana ha sido especialmente mala, y ayer, el peor día de todos. Sólo 4 horas.

Cuando comento que no suelo dormir bien y que casi cada día me despierto a las 4 horas de haberme acostado y que luego ya no puedo dormir o me quedo en un duerme-vela, la mayoría de la gente me dice: Eso es porque no tienes la conciencia tranquila.

He estado reflexionando sobre ello. En primer lugar me asalta la duda y no me queda claro qué significa no tener la conciencia tranquila. ¿Significa que soy mala y la maldad o los remordimientos no me dejan dormir? Definitivamente, no me calificaría como una mala persona. Radical sí, pero mala no (además, estoy segura que las malas personas duermen como bebitos). ¿Significa que tengo asuntos sin resolver? Podría ser. Para mí están resueltos, pero como la solución que les he dado no ha sido nada ortodoxa, quizás no sea una solución sino un parche.

De todas formas, en el insomnio de esta semana ha influido notablemente los ataques de tos que me daban cada vez que me ponía en posición horizontal y el hecho que he tenido unos días mentalmente intensos, sobre todo a última hora del día, pero claro, siempre puedo estar equivocada y en realidad tener la inconciencia intranquila.

Formatos

Aaaaarrrgggg!!!! Acabo de darme cuenta que empiezo a estructurar mis pensamientos en formato blog. He tenido qué encender el ordenador para postear este descubrimiento (7:20 a.m., recién salida de la ducha).

No quiero ni pensar lo que me pasaría si me enganchara a Twitter. La suerte es que a mí no me va la pregunta What’s Silvia doing?. ¿Pero qué pasaría si alguien adapta la pregunta y ésta pasa a ser What are you thinking?? Entonces no sé si podría resistirme.

13.3.08

Envidia cochina


Supongo que lo que queremos todos los bloggers es conseguir el mayor número de lectores posibles. He de confesar que en lo relativo a ese aspecto, mi éxito es más bien escaso.

Las estadísticas muestran que tengo una media que no llega a dos accesos diarios y si considero el tiempo que tardan en leer mi página, debería descontar al menos uno (0 segundos es muy poco hasta para un post corto).

Desde hace casi un mes sigo un nuevo blog (nuevo para mí, claro, que por lo que parece, hace tiempo que está en marcha). El autor de dicho blog publica cada mes su estadística de acceso. En febrero más de 8.000 visitas al día. ¡Qué envidia!

Reflexionando un poco, creo que he descubierto algunas reglas que hacen subir tu índice de lectores. A saber:

1. Postear regularmente (a ser posible cada día)
2. Dejar comentarios en otros blogs. Normalmente el autor del mismo te devuelve la visita y el comentario (y a veces te visita algún lector del blog comentado)
3. Decirle a todos tus amigos que tienes un blog

Intentaré trabajar los dos primeros aspectos, ya que la mayoría de mis amigos no son muy dados a leer blogs.

15.2.08

Subidón

Hoy no he podido quedar con M para nuestra merienda de los viernes (últimamente está siendo difícil, entre las opos y mis planes alternativos, pero esta vez ha sido ella la que tenía otros planes). En lugar de meterme entre pecho y espalda un par de donuts me he ido al gim con MD a quemar michelín.

Calentamiento, algo de pesas y B ha salido de clase. Media hora de darle al pico, así que el resto del entrenamiento muscular se ha ido al garete. Cuando MD y B han decidido irse, yo les he dicho que todavía tenía que hacer un poco de cardio. Mi intención antes de llegar eran 25 minutos de cinta a ritmo suave. Al final me he conformado con 15 minutos. He empezado tranquila, pero antes de 2 minutos me ha dado un subidón, y he tenido que aumentar la velocidad porque las piernas me pedían más y más.

Ha sido una sensación extraña. Hacía ya al menos 2 semanas que no corría. ¿Será que me sobra adrenalina?

27.1.08

Efecto óptico

Cuando vuelvo a ver a personas que hace bastante no veía, suelen repetirme que me ven más delgada. Esta semana ya me ha pasado con tres personas (y eso que hoy es miércoles por la mañana).

Esta percepción, sin embargo, está totalmente alejada de la realidad. La báscula indica que peso más (habrás ganado músculo, dicen algunos, aunque hace casi un mes que no piso el gim), y la ropa me va más justa (dudo que de repente toda mi ropa haya encogido).

¿Puede ser que el recuerdo que dejo en las personas sea el de una persona más oronda y se sorprendan luego al verme al natural? Yo personalmente creo que el tema está en que mis conocidos saben que me preocupo por mi peso, y cuando ven que sigo más o menos como siempre (kilo arriba kilo abajo), pues deducen que he adelgazado. La enseñanza: hay que fiarse sólo de los datos objetivos y cuantificables y no de las percepciones.


PS: Aunque estoy posteando en domingo, esto lo escribí el miércoles entre clase y clase, pero hasta ahora no había conectado el portátil

20.1.08

Días

Hay días en que sientes una opresión interior, un desánimo, un bajón, y por mucho que te empeñes en sonreír, que le pongas buena cara al mal tiempo, la opresión, el desánimo, el bajón, siguen ahí.

Hoy es uno de esos días, y encima un día en el que los planes se van torciendo. Lo bueno de hoy es que se acaba en unas horas y mañana será otro día.

1.1.08

Usos prestados

En 2007 he tenido la suerte de poder visitar dos paises budistas.

Durante estos viajes (uno de ellos todavia no ha terminado, y por eso escribo sin acentos) he practicado los rituales locales para atraer la buena suerte o para quitarme los malos pensamientos de encima. En Mongolia, tirar una piedra a un ovoo y dar tres vueltas alrededor para tener un buen viaje, y en sus templos budistas hacer girar una especie de latas para tener buena suerte. En Tailandia, tocar las campanas en los wats o ser bendecida por un monje budista para tener suerte y tirarme agua bendita con el capullo de una flor de loto para purificar los malos pensamientos.

Porque creer, lo que se dice creer, la mayoria ya no creemos, pero supongo que seguimos siendo un poco supersticiosos. Y por si acaso, seguimos con las costumbres locales (de Espanya) y ayer me tome las 12 uvas aunque sin las campanadas y a una hora aproximada, en una calle de Chiang Mai.