22.3.08

Piropos



El otro día me dijeron que tenía las manos bonitas. Yo no creo que sean bonitas, no tengo los dedos largos y finos, aunque tampoco regordetes. Además, el dedo corazón de ambas manos me hace un quiebro extraño (quizás reflejo de mi corazón propiamente dicho). Lo que sí que sé es que mis manos son expresivas. Cuando hablo se mueven constantemente y a veces he notado que la gente se queda embobada mirándolas. También tienen la medida perfecta, 20 cm, ni uno más ni uno menos. Medida muy práctica, puesto que 5 palmos son 1 m y tres palmos el ancho de un electrodoméstico de medida estándar. Mi cintura, tres palmos y medio. Otra curiosidad de mis manos (bueno, de mi mano izquierda) es que tengo dos líneas de la vida, y desde la última vez que un amigo me leyó la palma de la mano juraría que entre esas dos líneas se han establecido miles de pequeños puentes de interconexión que antes no estaban allí.

Hace varios años también me hicieron un piropo parecido. Tienes los pies bonitos, me dijo I, mientras paseábamos por la playa de la Concha en San Sebastián. Tampoco me parecen unos pies bonitos, pero desde entonces me fijo más en los pies de las personas, no sólo en sus zapatos como he hecho desde pequeña y he llegado a la conclusión que, aunque no los calificaría de bonitos, tampoco tengo unos pies feos.

De todas formas, mi rasgo más piropeado suele ser mi boca, ya sea haciendo referencia a mis labios o bien a mi sonrisa (ok, mi trasero también recibe bastantes piropos, lo admito).

¡¡¡Me encanta que me digan cosas bonitas!!!

Frase lapidaria (2)

Barcelona. 22:18. Tomando un vinito en casa mientras jugamos al Intelect.

…
O: ¿Sabes que das miedo?
Yo: Lo sé
…

20.3.08

Imanes

Seguro que a todos os ha pasado. Hay personas hacia las que te sientes atraída desde la primera vez que las ves. No sabes muy bien por qué es, el físico, la voz, la forma de expresarse…

Si la atracción es mutua y los dos estáis en situación abierta y se forja una relación, supongo que es lo que llamamos amor a primera vista. Pero yo creo que la mayoría de las veces no hay tanta suerte. En muchas ocasiones a esa persona no la vas a ver más, con lo que la cosa no pasa de ser una sensación momentánea. En otras ocasiones, sin embargo, la relación continua, y el sentimiento sigue ahí. Sigue habiendo atracción, como si de un imán se tratara y tú fueras un mísero pedazo de chatarra. No importa lo que tu cabeza diga, no importa lo que hagas para alejarte. El lazo está ahí y tira de ti.

Quizás ese imán señale el norte, pero quizás señale el camino a la perdición. Al menos hasta que aparezca un imán más potente.

19.3.08

Otros días

Hay días en que todo parece estar bien. Cantas y bailas por el pasillo. Te sientes animada. Haces planes. Ni siquiera es necesario que haya sol para tener un día brillante.

Hoy es uno de esos días. Y la canción que me llena la cabeza: I’m the one. Love me, love me, love me. I’m the one… del nuevo álbum de Kylie Minogue. Por ella sí que no pasan los años.




Por cierto, he sido tan efectiva con mi canto que ya está lloviendo.

18.3.08

Frase lapidaria

Barcelona. 18:43. Tomando un café con leche y un muffin de yogur y arándanos en un bar delante de la Sagrada Familia.

...
S: El problema eres tú, ¿lo ves?
Yo: Lo veo
....

Muchas gracias

Muchas gracias, señores desarrolladores de virus. Gracias por dedicar su tiempo a crear pequeños monstruitos, que se cuelan en los ordenadores sólo para provocar daños, preocupaciones y pérdidas de tiempo y dinero a sus propietarios.

Podrían haber dedicado su tiempo a otras cosas, tales como la búsqueda de una cura para el cáncer, la mejora de los cultivos para erradicar el hambre en el mundo o, ya puestos en una esfera más tecnológica, el desarrollo de cualquier tipo de ingenio que contribuya a minimizar el cambio climático. Pero no, su elección fue dedicarse a diseñar programas malévolos, no sé bien si para intentar forrarse a costa del prójimo o bien para demostrarse a sí mismos lo poderosos que son.

He de agradecerles que en los últimos meses mi ordenador se haya infectado varias veces, pese a tener instalado lo que yo pensé sería un antivirus efectivo. Este suceso me ha supuesto toda una serie de ventajas, que paso a enumerar a continuación (seguramente me olvido de alguna):


  • Ahorro económico al darme de baja del antivirus de telefónica. Si me entran virus con su antivirus, pues no sigo pagando. No es mucho, pero suficiente para una cena al año.
  • Actualización del sistema operativo con el que trabajaba, lo que me ha permitido instalar nuevas versiones de programas como el msn, con todas sus nuevas funcionalidades, como la de mandar mensajes off-line.
  • Mejora de mi equipamiento hardware. Ahora tengo un disco duro externo de 500 Gigas para poder hacer copias de seguridad e instalé el lector de CDs, ya que mi lector de DVDs no reconocía los CD.
  • Afianzamiento de mi capacidad técnica en el manejo del hardware. Ya domino la conexión de discos duros y otros dispositivos y también la colocación de jumpers.
  • Awareness del montón de plug-ins innecesarios que cualquier programa quiere instalarte (barra de herramientas de google, ad-in para iniciar skype desde explorer, live msn, recopilación de datos de usuario, etc., etc.) (siento usar términos en inglés, pero no consigo encontrar uno en castellano que me satisfaga)
  • Awareness sobre la maldad de alguna gente (ustedes, por poner un ejemplo)
  • Awareness sobre la elasticidad del tiempo. Las ya 4 veces que llevo instalando Windows XP en los dos últimos días me han demostrado que los 39 minutos de instalación suelen convertirse en menos de 15 si estás atento y seleccionas las opciones en cuanto salen.
Y este post me recuerda al día que hice mi primera comunión (si señores, yo fui devota creyente en un tiempo, aunque eso ya pasó a la historia). El día antes de la comunión, reunión de preparación y el cura nos dice que debemos escribir una pequeña frase de petición o agradecimiento que diremos durante la ceremonia. Como hice la comunión con mi hermana mayor, ella hizo la frase de petición y yo la de agradecimiento, que resultó ser la única de todos los que tomábamos el sagrado sacramento aquel día. Visto en retrospectiva, creo que siempre es mejor agradecer que pedir, y afortunadamente tengo infinitas cosas que agradecer.

17.3.08

Vídeos de primera

El sábado fui a cenar con un amigo (de los de sin ningún derecho añadido) y luego a tomar unas copas. Fuimos a un local en el Raval que era una especie de palacete, con una decoración bastante barroca, incluyendo una calavera en una urna de cristal.

El caso es que el suelo del local presentaba desniveles y mi silla quedó justo encima de uno de ellos. Después de unos pequeños ajustes de posición, me pareció que aunque un poco inclinada, el asiento era seguro.

¡¡¡Error!!! Cuando ya casi había terminado mi copa, y supongo que debido a que cuando hablo gesticulo mucho, mi centro de gravedad se debió desplazar, y como si pasara a cámara lenta, pude observar como todo mi alrededor se iba inclinando, hasta que mis huesos dieron con el suelo (por suerte enmoquetado, con lo cual no sufrí daños y parece que no tengo ni un cardenal).

Una vez en el suelo, me levanté dignamente (eso sí, presa de un ataque de risa por la cara de espanto que se le había quedado a mi amigo). Parece ser que la caída fue discreta y sólo desde dos mesas se dieron cuenta. Desde una me sonrieron y desde la otra ni siquiera eso.

Según me cuenta mi acompañante, lo más curioso fue que no hice ningún movimiento para detener la caída. Ni aspavientos con los brazos ni un intento de agarrarme a la mesa. Lo acepté y caí con una sonrisa, supongo que porque el alcohol ya había hecho mella en mí.

En cierto modo este episodio me recordó cuando me atropelló un coche (no confundir con el episodio en el que me arrolló un camión y nací de nuevo). Cuando estaba sucediendo era totalmente consciente que iba a impactar con el coche. La conductora no estaba mirando, pero yo sólo tenía que haberme detenido. Sin embargo seguí caminando, el coche me dio y salí disparada por los aires. En aquella ocasión nada grave, excepto una pequeña cicatriz en la barbilla, que con los años se ha vuelto casi invisible.

Palabras

Es curioso como unas simples palabras pueden hacer que tu estado de ánimo pase de una alegría casi desbordante a la más absoluta de las miserias. ¿Por qué no es tan fácil al revés?

16.3.08

Nostalgia

Hace ya unos años le preguntaba a J qué era lo que él más echaba de menos de no tener pareja. Los abrazos, me dijo. Yo le argumenté que puedes tener abrazos sin tener pareja. Lo que más echaba (y echo) de menos eran los besos. No les he podido encontrar ningún sustito.

Echo de menos el roce de los labios de los besos apresurados, al despedirse (por la mañana al salir de casa o por la noche antes de cerrar los ojos y disponerme a dormir). También echo de menos los besos apasionados, largos, intensos, jugosos. Y los besos de peli de los años 40, más para reírse que para otra cosa. Algunas veces besos torpes, otras entorpecidos por las gafas, las más, besos conocidos, pero igualmente estupendos.

Quiero besos YA!!! (pero no nos engañemos, no los quiero a cualquier precio ni de cualquier tipo ni de un tipo cualquiera).

15.3.08

Nuevo vocabulario

¿Nunca os ha pasado que os quedáis dormidos en medio de una reunión y no sabéis exactamente cuánto tiempo habéis estado dormidos?. ¿Cuánto me he perdido?¿He tenido los ojos cerrados demasiado tiempo?¿Lo habrá notado el cliente?¿Me van a despedir?... Todo eso es lo que pasa por tu cabeza en el momento en que recuperas la conciencia.

A mí me ha pasado varias veces, pero hasta hoy no sabía que el fenómeno estaba tipificado médicamente y tenía nombre: microsleep (no confundir con microslip, que sería lo más opuesto a unos boxers).

Lo he oído hoy por la radio, mientras me preparaba la comida, y como me ha picado la curiosidad, pues lo he buscado por Internet:
http://en.wikipedia.org/wiki/Microsleeps

Parece ser que uno de los orígenes de los microsleeps es la falta de sueño (en mi caso, lo confirmo, las juergas nocturnas son contraproducentes si al día siguiente tienes reunión con un cliente, aunque podría ser que tuviera narcolepsia, nunca se sabe). Evidentemente, son extremadamente peligrosos cuando conduces, así que ya sabes, si duermes, no conduzcas.