Fijaos cómo se pueden hacer 6 versiones diferentes de la misma carta. Mi primera idea era copiar lo mismo para los 6 destinatarios, pero luego he pensado que si algún día a alguien le da por publicar mis epístolas, pues que quedaría muy feo 6 veces lo mismo, ¿no?
Ayer tuve merienda del viernes con M y S, like in the old times (pero con un solo donut, que el verano está al caer). Como hacía tiempo que no nos veíamos las tres, sesión de cotilleo. A S le han detectado un principio de artrosis, pero el médico le ha dicho que es normal por la edad y que de momento no tiene que preocuparse, pero a nuestro amigo Q también le han detectado lo mismo, pero en la cadera, y parece ser que han de operarle.
Nos volvemos viejos, fue nuestra conclusión. El día anterior, mientras estábamos en la sala de espera del médico S y yo comentábamos lo viejo que estaba Richard Gere, lo que demuestra que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro.
De regreso, llamada de S menos de una hora después de despedirnos. Nos habíamos encontrado en la granja a su madre, y al llegar a casa ésta le había comentado que M había envejecido mucho, comparativamente mucho más que nosotras y que además, yo ahora estaba más guapa que hace un par de meses. Llegamos a la conclusión que eso sucedía porque ahora a mí me ve más y encima con buenos ojos (en general les caigo muy bien a las madres de mis amigos, puesto que ven en mí a una persona responsable y trabajadora, si supieran....). A pesar de la explicación racional, sigue gustándome que me digan cosas bonitas y aunque el tiempo pasa, es cierto que no todo el mundo lo lleva igual de bien.
Os dejo con los Rolling y un pedacito de su enorme sabiduría...
Me cuesta horrores pedir ayuda, no sé si por no deber nada a nadie o más bien por evitar la sensación de no ser capaz. Por no hacerlo, hoy he sacado a la calle mis dos sofás yo solita. He sudado la gota gorda para conseguirlo (espero que compense el haberme saltado el gim) y encima he hecho un pequeño desperfecto en la puerta, y al ir a arreglarlo, lo único que he conseguido es pringarme completamente las manos con pegamento instantáneo, que no sé cómo quitarme. También me he dado un golpe en la pierna y ya noto cómo está saliendo el cardenal.
A ver si me meto esto en la cabeza: Ser dependiente está mal, pedir ayuda no.
Dicen que los olores son uno de los más poderosos disparadores de recuerdos. A mí me sucede también con los sabores.
El olor a coche nuevo me lleva inmediatamente a Toledo, a uno de mis primeros viajes de trabajo. El sabor de los pepinillos agridulces me recuerda a las estepas de Mongolia. De Toledo me acuerdo poco (al fin y al cabo subo a pocos coches, y menos a coches nuevos). El sabor a Mongolia está siempre en mi nevera.
A veces las cosas no son lo que parecen. Otras en cambio, las cosas son exactamente lo que parecen. Y aunque no siempre sean buenas noticias, me reconforta saber que algunas veces mi criterio y mis impresiones son las acertadas (¡imaginad cuando lo que se confirma son impresiones positivas!). El único inconveniente es que mi intuición todavía no es 100% fiable, así que seguiré apoyándome en lo que me dice mi parte racional, porque al menos es algo que más o menos entiendo.
Tengo la inmensa suerte de ser bilingüe y encima con múltiples ocasiones para practicar los dos idiomas, puesto que con mis amistades más o menos hablo catalán y castellano al 50%. El bilingüismo, sin embargo, tiene sus inconvenientes a la hora de explicar chistes, puesto que a veces el chiste se basa en un juego de palabras, que al traducirlo pierde toda su gracia. En la mayoría de las ocasiones no hay diferencia, puesto que la gracia reside en el concepto y en contados casos la gracia está precisamente en el bilingüismo.
Aunque mucha gente no los encuentra graciosos, os voy a explicar tres de los chistes que más gracia me hacen. El primero además, lo oí en mi época de estudiante universitaria, cuando me dirigía a la FIB desde la ETSEIB, y al ir caminando detrás de otros chicos que hacían el mismo recorrido no pude evitar poner la antena. Los otros dos son de mi época de PwC, aunque no recuerdo quién me los explicó ni cuándo exactamente.
El intraducible: Pregunta: ¿Sabes dónde se inventaron los calzoncillos? Respuesta: En los Países Esconde-nabos
El invariable: Una mujer llega a una comisaría de policía gritando: “Policía, policía, me ha violado un consultor”. El policía, extrañado, le pregunta: “Y usted, ¿cómo sabe que ha sido un consultor?”. La mujer, ofendida, responde: “Coño, porque lo he tenido que hacer yo todo”
El bilingüe: Un madrileño ha de venir a Barcelona y para ello coge el tren (antes del AVE, de los que tardaban más de 6 horas). Un amigo suyo, en el andén del tren le dice, “Vigila con los catalanes, porque a los madrileños nos llaman fill de puta, y eso significa hijoputa”. El pobre madrileño empieza su viaje repitiéndose fill de puta, fill de puta..., pero al rato se distrae y cuando llega a Barcelona ya no recuerda la dichosa palabra, así que en cuanto baja del tren lo primero que hace es preguntarle a un hombre que había por allí que cómo llamaban los catalanes a los madrileños. El señor, sin darse cuenta que estaba hablando con un madrileño, responde “Nosaltres no cridem pas als madrilenys, els fills de puta aquests venen sols”
Este último chiste es genial para explicárselo a tus amigos madrileños, que aunque no hablen el catalán, sí lo entienden.
Según informa el editor de blogger, éste es el post 100. En realidad hace algunos días que llegué al número 100, pero como por prescripción facultativa borré algunas entradas, pues hoy es el día oficial de celebración.
Agradecer a todos mis lectores asiduos y esporádicos el que visiten mi página y sus comentarios (si son para hacer cualquier tipo de publicidad aviso que los voy borrando, aunque en las primeras entradas todavía queda alguno). También agradecer especialmente al Dr. Strangelove que me introdujera en el mundo de los blogs y me diera los primeros consejos, que como habrá podido comprobar, ya no sigo. Finalmente, también quiero agradecer a todas aquellas personas que me sirven de inspiración, sin ellas mi vida sería sumamente aburrida.
Y me acabo de dar cuenta de que si me dieran un oscar, el discursito me quedaría de puta madre. Trabajaré en la versión en inglés ;)
Transcribo la previsión de mi horóscopo para este mes: Periodo de cambios. Es posible que cambies tus modelos económicos habituales y consigas nuevos caminos para acceder al dinero. Es probable que amigos o conocidos te ofrezcan nuevos trabajos y proyectos que reporten unos hábitos diferentes en la vida cotidiana. Es posible que inicies nuevas relaciones sentimentales o que conozcas personas importantes de cara a un futuro, y que realices nuevos y excitantes viajes. Huye de las rutinas demasiado rígidas para poder brindar tus mejores talentos profesionales y afectivos.
¡Guau! Me encanta mi predicción para este mes. Todo son cosas buenas y la forma de redactarlas... Es posible..., igualito a mi quizás.... En los cuatro días que llevamos de mes sólo puedo decir que ya he hecho algunos contactos profesionales nuevos (a través de una amiga), aunque parece que si fructifican el dinero vendrá como siempre, vía trabajo. Además tengo planeado un fantástico viaje de auditoría a La Rioja y Ribera de Duero. ¿Nuevos viajes? sí ¿Excitantes? quién sabe. ¿Conoceré allí a mi hombre ideal y podré dejar definitivamente la vida de pendón desorejado? lo dudo.
Por si acaso, y pensando en el cambio en los modelos económicos habituales, deciros que si queréis hacer una contribución económica a mi causa, estaré encantada de daros el número de mi cuenta bancaria para que podáis hacer el ingreso ;)
Cuando quiero algo, puedo ser más tozuda que una mula para conseguirlo (aunque normalmente me resulta suficiente con ser paciente). Cuando no quiero algo, puedo ser la persona menos delicada del mundo. Y como siempre, mi especialidad es meter la pata, eso sí, siempre de forma meditada, pensando que lo que estoy haciendo es lo más correcto.
En menos de dos semanas le he dicho a tres personas que no quería verlas. A las dos primeras la verdad es que no me importaba mucho lo que pensaran, pero aún así, suavicé el tema (por lo de no quemar barcos...). Con la tercera me he quedado con la sensación de haber sido injusta, a pesar de haber dicho parte de la verdad. La otra parte, creo que hasta me la escondo de mí misma.
Seguramente hoy me tocará dormir mal. De momento ya voy a empezar la noche con pocas horas por delante para descansar y totalmente desvelada.
Ayer volvieron a decirme que soy una persona ordenada. Nunca había tenido esa concepción sobre mí misma, puesto que yo parto que existe un orden absoluto, por ejemplo el de los átomos de carbono en un diamante, y creo que estoy muy lejos de ese ORDEN (en mayúsculas).
Pero el que en poco tiempo me hayan repetido esta percepción sobre mí, me ha hecho reflexionar al respecto (qué raro, ¿no?). El caso es que si tomamos el concepto de orden en un sentido amplio, que también incluya la sistemática y el método, entonces sí soy ordenada. En mi cabeza y en mi vida todo tiene que estar en su sitio, perfectamente etiquetado, en una cajita junto con las otras cosas de su mismo tipo.
Por eso es por lo que puedo hacer hasta nueve tipos de lavadoras diferente (ropa blanca, ropa de colores oscuros, ropa de colores claros, ropa delicada blanca, ropa delicada de colores oscuros, ropa delicada de colores claros y ocasionalmente, ropa azul, ropa roja y ropa negra). Por eso también me desconcierta lo que no puedo colocar en una categoría (como algunas personas) y supongo que por eso ahora voy tan perdida, porque no tengo orden en mi vida (sin horarios, sin rutinas, casi sin obligaciones...).
Espero que con el tiempo conseguiré encajar todas las piezas en su sitio.