20.7.11

Serendipia o escucha autobiográfica

Esta mañana, mientras corría ha sonado la siguiente canción de Kylie


Me gusta ver que después de de todo no soy tan rara. God, I know that feeling...


18.7.11

Addictions - Finale

Ayer hablando por teléfono con N surgió el tema de los informáticos y el Whatsapp. ¿Conoces a algún informático que no lo tenga? me preguntó ella. Bueno, L, mi ex, es informático y no me aparece...ah, veo que no tengo su móvil guardado.

Al final me picó la curiosidad y volví a recuperar el móvil de L, y después de actualizar la lista seguía sin aparecer. O no usa Whatsapp o bien se ha cambiado el número de móvil. No pienso llamar para comprobarlo.

Ya puestos, decidí volver a comprobar si M usaba o no el programita. A M no le tengo en mis contactos para evitar las tentaciones, y como ya dije en algún post anterior, cuando me envía un mensaje intento borrarlo lo antes posible. A veces he caído y le he contestado, pero últimamente había conseguido simplemente ignorarlo.

Como me daba una pereza infinita revisar las facturas, empecé por buscar su segundo teléfono, el que nunca me dio, por internet. Poniendo su dirección de correo electrónico me aparece, puesto que en su día puso un anuncio para vender una plaza de párking. Y ya que estoy en internet y buscando, pues también busco su nombre, a ver si hay novedades sobre su persona.

Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubro que M ha sido condenado a 4 años de cárcel y 11 años de inhabilitación, sentencia firme del Tribunal Supremo. Y los hechos por los que le condenaron ocurrieron en el momento álgido de nuestra ciber-relación. La verdad es que estoy un poco asustada, M todavía me ha mandado algunos mensajes durante el 2011 y por las fechas de las noticias que leí ayer, ya debía estar en prisión. ¿Significa eso que sus quiero verte se refieren a que quiere que vaya a visitarlo a la cárcel? ¿Pueden tener los presos acceso al uso de su móvil libremente?¿Ya ha obtenido la condicional o el tercer grado o lo han indultado? La verdad es que ni siquiera sé si ha ingresado en prisión o se ha librado.

Desde ayer vuelvo a preguntarme si realmente existe el karma cósmico y M está pagando por todas las mentiras que me dijo. Supongo que con esto ya puedo cerrar este episodio de mi vida. Ya no me es necesario saber el porqué, él era malo y simplemente yo fui otra víctima, alguien que le subía la autoestima cada vez que se daba cuenta que podía enredarme a pesar de todo lo que me había hecho anteriormente. Quizás yo era su banco de pruebas para el tribunal, si conmigo funcionaba, seguro que los podía engatusar a ellos también.

Ahora, eso sí, a mantener un perfil bajo y bajo ningún concepto volver a contactar con él.

8.7.11

Bridget

Como Spotify ha dejado de ser gratis y ahora sólo se pueden escuchar 20 horas de música on-line al mes, pues estoy volviendo a ponerme los CD que había grabado (y que casi nunca escuchaba). En el Bandas Sonoras 4, tengo Bridget Jones II. Tanto esta BSO como la anterior me parecen fantásticas, aunque en realidad no quería hablar de las bandas sonoras.

Tengo un amigo al que le recuerdo a Bridget, en parte por la vida descontrolada que llevo (a veces) y en parte porque escribo un blog que a él le recuerda al diario (mi diario de verdad no lo ha visto). Yo, como Bridget, controlo diariamente mi peso, aunque no lo apunto en el diario, sino en el calendario de la nevera.

Pero tampoco quería hablar de mi peso, parece que hoy estoy dispersa. Últimamente he estado reflexionando sobre los hombres de mi vida. En el caso de Bridget está Daniel Cleaver, lo que en inglés se llama un womanizer, extremadamente atractivo y que te las va a hacer pasar putas, y Mark Darcy, también extremadamente atractivo, pero más del tipo nerd y que te tratará bien aunque también tiene sus cosas. El caso es que me he dado cuenta de que no soy capaz de distinguir cuando estoy delante de un Daniel o de un Mark, o quizás simplemente quiero que sean Mark cuando en realidad son Daniel (ahora dudo si se trata de una cuestión de mi aptitud para distinguir o mi actitud de querer un Mark).

La parte positiva es que al final parece que Bridget acaba con Mark (y Carrie acaba con Mr. Big en Sex and the City), así que supongo que la moraleja es que no hay que perder la esperanza.

3.7.11

Objetivo Formentera

Yo funciono mejor si tengo un objetivo claro y asequible, algo que me permita tener un rumbo, una brújula que seguir cuando me desvío.

Los últimos meses he estado un poco desubicada, pero hoy mientras corría he decidido cual va a ser mi objetivo para los dos próximos meses: ponerme estupendísima de la muerte para mis vacaciones en Formentera.

El proceso pasa por perder casi 4 kg, tonificar piernas y brazos, potenciar las abdominales y broncearme un poco más. Los medios sencillos: cuidar lo que como y aumentar el ejercicio. De momento he empezado bien el mes en lo que se refiere al deporte: 1 sesión de escalada en boulder el viernes, excursión de 6 km y sesión de kayac de 2 horas y media el sábado y 30 minutos de carrera suave hoy domingo.

Entre las canciones para correr os recomiendo esta de Shakira:


El efecto gravitacional

Hoy estaba escribiendo unas reflexiones en mi diario en papel. Hacía más de un año que no escribía ahí. Estoy intentando solucionar un problema y escribir el enunciado y las posibles soluciones me ayuda.

Me he dado cuenta de un patrón en mis relaciones. Sólo he podido dar carpetazo a los que han sido mis parejas “formales”. Estuvimos bien durante un tiempo, las cosas se estropearon, lo pasé mal y luego lo superé.

Sin embargo, las relaciones que no han sido tales se han quedado en un estado de equilibrio doloroso. Seguimos siendo “amigos”, nos vemos poco y eso lo hace soportable para mí. Sin embargo ver que no hay una reciprocidad de sentimientos, que esas personas todavía significan más para mí de lo que yo significo para ellas me duele mucho.

M es un caso aparte. Nunca fuimos amigos realmente, yo fui un juguete más, aunque una vez se le fue de las manos y se quemó. Después de años conseguí borrarlo de mi mente y sólo vuelve de forma puntual, a veces porque me envía un SMS diciéndome que quiere verme otras porque mi memoria RAM se dispara. Con él ahora es más fácil, simplemente borro el mensaje o espero a que mi pensamiento salte a otra cosa. Sin embargo casos como el de JMV o ES son más complicados, ya que mantenemos el contacto.

Mientras escribía me he dado cuenta que las cosas no son como las veía hace un momento. En realidad lo único que puedo superar es lo que alejo totalmente de mí. Estoy jodida (pero no me doy por vencida, he de conseguir encontrar una solución. No quiero perder el todo porque no me guste una parte).

28.6.11

31.5.11

Sueños

Hoy he soñado con ESB, me decía I love you, tonta, yo se lo hacía repetir y me acercaba para darle un beso.

Después de toda la racionalización de los últimos meses, parece ser que todavía no le he superado. En el sueño no le decía que eso no importaba, porque él no podría hacerme feliz, que yo no podría soportar cuando, tarde o temprano, se cerrara sobre sí mismo, aunque fuera temporalmente.

Decía Freud en sus libros que los sueños son expresión de nuestros deseos, aunque no suelen ser literales, sino representaciones. Entonces me pregunto ¿ESB se representaba a sí mismo o únicamente a mi deseo de que alguien me quiera? ¿Que no le dijera que no significa que por fin estoy dispuesta a no ponerle pegas a todo?

Seguramente tampoco vale la pena darle vueltas al asunto.

3.4.11

¿Enamorada?

Ayer salí a cenar con algunos compañeros de chino. Celebrábamos el 40 cumpleaños de uno de ellos. No estaba segura si vendría ES, pero por si acaso me decidí por un escote que me llega casi al ombligo y un poco de maquillaje.

Otro compañero, en medio de la cena, me dijo: estás radiante, ¿es que estás enamorada?. Quizás estoy radiante precisamente porque no estoy enamorada y no siento la pena de un amor no correspondido. También puede ser la primavera, que me sienta bien.

ES se sentó a mi lado (o para ser más precisos, yo me senté a su lado, puesto que él escogió sitio primero). Entre nosotros únicamente small talk, una desconexión total. Me resultó curioso y por supuesto, me apena mucho, aunque sé que emocionalmente es lo mejor para mí. Sin embargo, hoy he vuelto a soñar con él, pero esta vez no era un sueño de deseo, sino un sueño de alejamiento: tú estás allí, me lo dices y lo sé, pero no pienso dar ni un paso para acercarme.

Como siempre, el tiempo lo cura todo.

28.3.11

¿Quién se ha llevado mi tiempo?


Miro el reloj y todavía faltan más de 20 minutos para las 12. Me esperaré para prepararme un té. Pondero si salgo a correr. Según el programa de entrenamiento (del que ya llevo 2 semanas de retraso), hoy tocarían 55 minutos suaves y 5 carreras de 50 metros. Me da pereza, quizás podría salir a correr los 30 minutos habituales a paso tortuga y ya seguiré con el entrenamiento más adelante, total no voy a hacer ninguna carrera. Recuerdo que me he de poner a hacer los deberes de chino, pero tampoco me apetece. Leo un e-mail de los que tengo atrasados, completo un par de líneas del cuadro de normas que voy a usar para la auditoría interna y aprieto un poco al chico con el que estoy chateando yo creo que la gente que no puede quedar nunca el fin de semana es porque ya tiene pareja, dos frases más por su parte y lo bloqueo de mi lista de contactos. Ya me he cruzado con muchos tipos así y éste encima ni siquiera es ocurrente.

Vuelvo a mirar el reloj: ¡¡¡¡las 12:56!!!!!

¿Cómo puede ser? Ha pasado casi una hora y media y yo ni me he enterado. Los tejanos arrugándose en la lavadora (luego me tocará planchar), el trabajo no ha avanzado mucho, de deporte nada de nada y de los deberes de chino ni te cuento. ¿Me estará pasando como al prota de la peli El efecto mariposa, que sufría unos blackouts porque se teletransportaba en el tiempo? ¿estarán los hombres grises robando mi tiempo? ¿me lo estaba pasando tan bien que ni me he enterado de lo rápido que pasa el tiempo? Ahora ya son las 13:49. Ha vuelto a pasar casi una hora. Tampoco ha sido una hora demasiado productiva, pero al menos no me ha dado la sensación de que se había esfumado.

13.11.10

Lo bueno, si breve...

En la comida psicodélica del domingo pasado surgió un tema sobre el que he estado reflexionando esta semana. Hablando de las presentaciones (powerpoints de proyectos, vamos), decíamos que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Yo me aventuré a decir que estaba totalmente de acuerdo con el dicho. Momento de silencio en el que todos estuvimos pensando en el sexo, y tras unas miradas y una pregunta entre E y ERM: ¿estás pensando lo mismo que yo?, yo dije que en el tema sexo, también lo consideraba válido.

Los polvos eternos que no se acaban nunca no me gustan (si tanto se alarga la cosa, llega un momento en el que yo ya no disfruto, mi cabeza se va y únicamente me pregunto si el tío lo está haciendo por mí, con lo cual la está cagando, o realmente es que no llega a ninguna parte, con lo cual, ¿por qué no nos damos un respiro?).

Entonces, ¿a ti te sólo te gustan los polvos rápidos?, fue la pregunta de E. Pues no, me gustan los polvos con su duración justa y los ideales son aquellos en los que tanto yo como mi pareja estamos sincronizados y llegamos al orgasmo juntos.

Les dije a E y a ERM que no me veía en un estado de orgasmo permanente. Viendo el reportaje de Redes de la semana pasada
me reafirmo en mi idea. En un momento del programa, describen el experimento que se hizo sobre unos ratones a los que se implantó un chip en el cerebro para estimular el centro del placer. Los ratones aprendieron que si apretaban una palanca se producía una descarga placentera y que si apretaban otra, obtenían comida. Los ratones se dejaron morir de hambre porque únicamente apretaban la palanca del placer. Lo siento, pero todavía me queda mucho por vivir.

La reflexión de esta semana, sin embargo, no ha sido sobre la duración de las relaciones sexuales, sino sobre el significado del refrán. Yo creo que en realidad lo que nos viene a decir es que si alargamos las cosas más allá de lo necesario, es más que probable que de buenas pasen a mediocres o incluso se conviertan en malas. Supongo que el problema está en saber discernir cuándo es suficiente.